La diputada del Frente Renovador cuestionó los beneficios otorgados a grandes inversores y aseguró que el esquema profundiza las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas.
La diputada Marina Salzmann, referente del Frente Renovador, expresó críticas al denominado Super RIGI y sostuvo que la iniciativa favorece a grandes empresas mediante un conjunto de beneficios que, según afirmó, generan una marcada desigualdad respecto de las PyMES.
La legisladora señaló que el régimen contempla ventajas impositivas, laborales y cambiarias para los grandes inversores durante un período prolongado, sin establecer exigencias vinculadas a la generación de empleo local o a la liquidación de divisas en el país.
Entre los puntos cuestionados, destacó que las empresas adheridas accederían a una menor carga tributaria y a condiciones preferenciales para importar y exportar, en contraste con las obligaciones que actualmente enfrentan las pequeñas y medianas empresas.
Salzmann también advirtió que la medida se implementa en un contexto complejo para el sector productivo y aseguró que numerosas firmas debieron cerrar sus puertas desde el inicio de la actual gestión nacional.
Para la diputada, las PyMES cumplen un rol central en la creación de empleo y en el desarrollo económico, por lo que consideró necesario avanzar en políticas que fortalezcan al entramado productivo nacional en lugar de concentrar incentivos en grandes corporaciones.
En ese marco, sostuvo que el modelo impulsado por el gobierno establece beneficios diferenciales que terminan favoreciendo a un sector específico de la economía y reclamó medidas orientadas a respaldar a quienes producen e invierten dentro del país.

Deja un comentario