Los precios treparon más de 10% en el mes y acumulan casi 70% interanual, impactando de lleno en el costo de vida.
El precio de la carne registró un nuevo salto en marzo y volvió a ejercer presión sobre la inflación. Según datos del Centro Argentino de Datos, los cortes aumentaron en promedio un 10,6% en el mes, consolidando la tendencia alcista que ya se había observado en febrero.
En términos interanuales, el incremento alcanzó el 68,6%, muy por encima de la inflación general, que se ubicó en torno al 33%. Este comportamiento refuerza el impacto de los alimentos en el índice de precios al consumidor, que se mantiene cerca del 3% mensual.
Dentro del primer trimestre, el costo de vida acumuló una suba cercana al 9%, quedando a apenas un punto de la meta anual prevista en el presupuesto. En este contexto, los alimentos, junto con tarifas y combustibles, aparecen como los principales impulsores de los aumentos.
Los mayores incrementos se dieron en los cortes más populares, con fuertes subas en productos como la carne picada, la carnaza y la falda, lo que afecta especialmente a los hogares de ingresos medios y bajos. En contraste, los cortes más caros registraron aumentos algo menores.
El relevamiento también evidenció diferencias entre canales de venta. Las carnicerías mostraron aumentos más elevados que los supermercados, consolidando a estos últimos como una opción relativamente más económica para los consumidores.
A su vez, los precios de productos sustitutos también subieron, con incrementos en el pollo y el cerdo. De este modo, la dinámica de la carne continúa marcando el ritmo de la inflación y complica las expectativas de desaceleración en el corto plazo.

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