Sin depender de fondos nacionales, Neuquén ejecuta 174 km de rutas en zonas históricamente postergadas

Impulsadas por la gestión de Rolando Figueroa, las obras se desarrollarán sobre la Ruta 21 y el corredor hacia el paso internacional Pichachén, avanzando en la integración del norte neuquino y en la concreción de proyectos que durante décadas permanecieron pendientes.

El financiamiento con fondos provinciales no solo garantiza continuidad en la ejecución, sino que también permite sostener el ritmo de obra en un contexto nacional marcado por la retracción de la inversión pública. Desde el Ejecutivo destacan que esta autonomía financiera se apoya en un esquema de orden fiscal que prioriza la infraestructura como motor de desarrollo.

Las obras contemplan pavimentación, adecuación de trazas, mejoras en drenaje y señalización, con el objetivo de asegurar transitabilidad durante todo el año. Esto resulta especialmente relevante en zonas donde las condiciones climáticas suelen dificultar el acceso y profundizar el aislamiento de las comunidades.

El impacto esperado es integral: mejorar la conectividad, reducir costos logísticos, facilitar el acceso a servicios esenciales y potenciar actividades productivas regionales. En particular, la conexión con Chile a través de Pichachén abre nuevas oportunidades para el comercio y el turismo, fortaleciendo el posicionamiento estratégico de la provincia.

Con este plan, la gestión de Figueroa busca consolidar un modelo basado en la capacidad de inversión propia y en la ejecución concreta de obras largamente postergadas, avanzando hacia una provincia más integrada y con mayores oportunidades de desarrollo en todo su territorio.

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