El gobernador de Rolando Figueroa avanza con un plan estratégico para ampliar la red de gas en el Alto Neuquén, una de las regiones históricamente más postergadas en materia de infraestructura básica. La iniciativa apunta a garantizar el acceso a un servicio esencial en zonas donde, hasta ahora, muchas familias dependen de métodos alternativos más costosos y menos seguros.
El proyecto contempla la extensión de redes domiciliarias y la optimización de sistemas de distribución en localidades del norte provincial, priorizando aquellas con mayores dificultades de acceso energético. Se trata de obras que no solo mejoran las condiciones de vida, sino que también impactan directamente en la salud, la economía familiar y las posibilidades de desarrollo local.
Desde el Ejecutivo provincial destacan que esta política forma parte de un cambio de enfoque: pasar de la concentración de inversiones en grandes centros urbanos a una lógica más federal dentro de la provincia, llevando infraestructura a donde durante años no fue prioridad. En ese sentido, la ampliación de la red de gas se integra a un conjunto de intervenciones que buscan equilibrar el desarrollo territorial.
Además del beneficio directo para los hogares, la llegada del gas abre nuevas oportunidades productivas para la región, especialmente en actividades vinculadas al turismo, la producción local y los servicios. Contar con energía más accesible y estable permite reducir costos y mejorar la competitividad de los emprendimientos.
Con estas obras, la gestión de Figueroa busca consolidar una política de infraestructura con impacto concreto, enfocada en resolver demandas estructurales y saldar deudas históricas con el interior profundo de Neuquén. El objetivo es claro: que el acceso a servicios básicos deje de depender del lugar donde se vive.

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